Bueno, aquí está la segunda parte. He tardado bastante en publicarla por los estudios, pero bueno, aquí esta la segunda parte, la que explica mi lección de vida, la que espero que cada uno de vosotros la lea y relea, y llegue a una conclusión.
"-Lo siento, no tenemos buenas noticias.. Tienes un 90% de probabilidad de que tengas un Linfoma.. Un cáncer en el sistema linfático."
Después de esas palabras, yo no escuche nada más.. Veía a la médica moviendo la boca, pero yo no oía nada. Vi como mi madre rompía a llorar y salía de la consulta; mi padre se quedó escuchando a la médica, pero por muy tranquilo que quería parecer, sus ojos le delataban; Yo simplemente miraba el sol por la ventana.. Fue extraño. ¿Sabéis que es lo primero que piensas cuando dicen eso? Bueno, al menos lo que yo pensé : 'Bueno, aquí hemos llegado, muy pronto... Pero voy a morir.' Tras pensar eso, y dejar caer algunas lagrimas, volví a escuchar a la médica. estaba informándonos de todos los avances y soluciones que teníamos. Después de eso, mi padre y yo nos dirigimos a otra planta, a que me hicieran algunas pruebas, para saber cual era exactamente el tipo de cáncer linfático que tenía. Cuando acabamos, salí y vi a mi madre llorando, hablando por el móvil. Ella me abrazó y me puso el móvil en el oído.. Era mi tía, llorando, intentando decir que no me preocupara, que todo iba a salir bien. Pero no pudo, se le cortaban las palabras, y tuvo que colgar. Íbamos hacia el coche, y mi madre seguía llorando. Yo intentando ser dura la grite que así no me ayudaba, que se callara, y así lo hizo. En el coche no abrimos la boca, solo me dijo mi padre que por favor no mirara cosas por internet , pero la verdad, que eso era justamente lo que estaba haciendo.
La cita del médico fue a eso de las 11 de la mañana, y yo a partir de las 15:00 tengo clase. Mis padres me dijeron que no fuera, pero yo les dije que si. La verdad es que no tenía ninguna gana, pero no podía estar con ellos en casa, me era muy duro. Al llegar a la puerta, vinieron dos amigas a preguntarme que tal el médico, y no pude fingir más. Les conté todo. Mientras subíamos para ir a clase, una de ellas iba en shock, y yo simplemente intentaba taparme. Justo antes de entrar a clase, me vio mi ex-tutora, y me senté con ella. Le conté también todo. Como ella es profesora de Física, Química y Biología entendía del tema. Nunca se me va a olvidar su cara de mi cabeza. Quedó paralizada, cosa de 5 segundos, y le temblaban las manos. También se mordía el labio, mientras miraba un puto fijo en la pared, y los ojos se empezaron a llenar de lágrimas.. Al rato me dijo que no era una buena noticia. Después pasó mi tutora con la clase que le tocaba, y me dijo '¿Otra vez? Vente conmigo a dar clase, y falta a la tuya' Mientras bajamos, hablaron entre las dos profesoras, y a mi tutora se le cambió totalmente el gesto de la cara. Ella da clase de Ed.Física, por lo que estuvimos en la calle sentadas, mientras nos daba el aire. A sus alumnos, les dejó haciendo juegos, pero las chicas, al ver que no daban clase, se sentaron todas al rededor, y nos pusimos todos a hablar. Cuando repetí, pensé que como iba estar yo con toda la gente menor que yo, y solo por eso, sentía que me aburrirían o algo por el estilo. Pero no, no fue así. Hay que ver las cosas buenas de la vida, que las malas, son muy fáciles de ver. Me reí bastante hablando con todas, cosa que nunca habría imaginado. Después subí y mi ex-tutora me pregunto, y la dije que mejor, y sonreí. Ella automáticamente me sonrió y me dio un abrazo y me dijo 'Esta es mi chica, con una sonrisa en la cara'. A la tarde, quedé con algunos amigos para contarles las cosas.. Unos se fueron 'enfadados con al vida en sí', algunos lloraron, algunos me consolaron y a algunos les tuve que consolar yo. Esa noche fue de pensar.. Recordé lo pensado en el hospital.. ¿Que yo iba morir? Yo iba a vivir. Yo iba a vivir, por que yo soy fuerte, por que me lo propuse, y lo iba a hacer. Automáticamente, desapareció la depresión. Cuando sabes que la muerte está ahí, a tu lado, eres capaz de ver las pequeñas cosas de la vida, pequeñas cosas que nos hacen felices, pero que como tenemos siempre, nos las tenemos en cuenta.. Y es un error. Mi vida estaba llena de cosas buenas, y yo me fijaba en lo malo. No era momento de llorar, era momento de vivir la vida, de pasarmelo bien, de reír , y sobre todo de luchar.
Durante semanas y semanas, me dedicaba a ir a clase de vez en cuando, e ir al hospital a hacerme pruebas y más pruebas. Como faltaba tanto, tuvieron que hablar con mis profesores. Todos ellos hablaron conmigo, y me ayudaron a no perder las riendas de las clases. Como ellos no lo podían hacer todo, un día entró mi tutora a clase a explicarle a mis compañeros lo que me pasaba. De verdad, quedé impresionada. La primera reacción fue, como es natural, toda la clase en silencio, mirándose unos a otros y sin decir nada.. Pero el resto de semanas, empece a hablar con ellos (cosa que no había hecho desde que repetí) y me preguntaban que tal el medico, reíamos, y me apoyaban. Los profesores igual: Me llamaban cuando faltaba, me ayudaban en clase, posponían exámenes.. Nunca había pensado que me podría llevar tan bien con ellos, me lleve una gran sorpresa. En cuanto a mi familia, todos llamaban a mi madre por que conmigo no se atrevían a hablar, pero en cuanto a familiares mas cercanos, como tíos, abuelos..Todo fue a mejor. Las relaciones de familia mejoraron, nos veíamos más, nos íbamos de viaje.. Cosas que hacía años que no vivíamos.. Me lo pasaba mejor con mis amigos, y no perdía un segundo de mi vida. Yo era feliz, y no se me pasaba por la cabeza morir, para nada.
Para determinar que clase de cáncer tenía, me tenían que realizar una biopsia en el cuello, por lo que me debían ingresar. Cuando ya tenía pruebas de anestesia y todo hecho, una amiga de mi familia que trabajaba en el hospital pidió mis informes y paró la operación. Yo no sabía que pasaba, pero decían que teníamos que repetir todas las pruebas, porque mi médica decía que ella no estaba de acuerdo con los resultados, que ella no creía que fuera cáncer. Y tras unos días de tensión, fui a su consulta.. Y con una sonrisa me dijo: 'Chica.. Enhorabuena, se han equivocado, has pasado Mononucleosis, enfermedad que tiene síntomas parecidos a los que te han dicho'. Mi padre, hombre duro a rabiar, me abrazó, sonrió y se puso a llorar.. Mi madre llamó a familia y amigos y todos me felicitaban y lloraban.. Cuando entre a clase, vinieron mis profesores a abrazarme, a darme la enhorabuena... Yo simplemente no me lo podía creer.. Que fueran tan buen agente, y que yo no me hubiera dado cuenta hasta entonces.
¿Sabéis que? yo tuve suerte, y mi historia tuvo final feliz, pero no todos tienen mi misma suerte. Miles de personas no tienen la suerte que yo tuve y ahí están, luchando por su vida con un pañuelo en la cabeza, o sin levantarse de su cama mientras otras miles de personas que quejan de que les a dejado el novio, y tienen la poca vergüenza de decir y pensar que la vida es una mierda. Yo me siento PATÉTICA al 100% por tener que haber vivido todo esto para darme cuenta de lo afortunada que soy, por no ver todo lo que tenia, y que tanta gente no ve.. Todo el mundo vivimos cosas malas y cosas buenas, y es natural y sano sentirnos mal, pero recordad, que siempre tenemos motivos para ser felices, aunque sean mínimos. Por el simple hecho de nacer, tenemos un futuro, y ami un futuro, me parece suficiente motivo por el que luchar. No pido que estéis bien siempre, pero de verdad, pensarlo cuando estéis mal, que tenéis cosas alrededor que merecen todo el oro del mundo, y que siempre se puede estar peor. Así que sed felices, sonreír, disfrutar con las gilipolleces de la vida, luchar por lo que queréis, y alegraros cada día de haber nacido. ¡Hasta otra entrada!
lunes, 18 de marzo de 2013
jueves, 10 de enero de 2013
Lección de vida. Parte 1.
¡Buenas a todos! Hoy voy a escribir sobre un experiencia personal, una lección de vida que he vivido a mi temprana edad. La verdad, es que es algo muy especial para mí, y me gusta compartirlo, ya que creo que gracias a esta vivencia, puedo hacer reflexionar aunque sea un poco a la gente que me escuche, o en este caso que me lea. Va especialmente a esas personas que se les ocurre decir que nada vale la pena, que todo va mal, que no pueden más.. A toda esa gente: EL SIMPLE HECHO DE VIVIR ES UN REGALO. Es bastante largo, por lo que hoy escribiré una mitad, y ya lo acabaré otro día. Así que acabe como acabe este fragmento, recordad que aun queda otra mitad..!
Todo empezó este verano, con unas maravillosas vacaciones. ¿Alguna vez habéis vivido un sueño? Pues a mi me tocó vivir ese 'sueño' estas vacaciones. Me fui con familia y amigos y estuve cerca de dos semanas viviendo lo que nunca había vivido, lo que sueñas despierto en tu rutina y piensas que ojalá llegara ese día.. Pues a mi me llegó, y en que momento.. Todos habréis oído hablar de la depresión post-vacacional imagino, y bueno, resumido, fue eso. Llegué de haber vivido mi sueño, y entré en mi barrio, con mi rutina, con mis problemas.. Me encontré repitiendo curso, con que mis padres no me hablaban, y yo deprimida por que no quería esa vida. Después de haber vivido mi gran sueño, no quería volver a 'eso' que tenía, fue demasiado poco para mi..
Sé que ahora se dice tengo depresión a la mínima que uno se siente mal, por que TODOS en esta vida hay veces que nos sentimos solos, incomprendidos o como si no perteneciéramos a ese lugar. El problema es cuando te afecta a la salud. Tenía malestar general, cansancio, falta de sueño, dolor de cabeza, y me empezaron a dar ataques de ansiedad. No tenía ganas de nada, ¿Para qué? Estuve en un concierto, por el que estuve esperando ir meses y meses y en vez de disfrutarlo, estaba ahí, llorando, sentada, y ni siquiera sabia el porqué. Uno de los días sentí unos bultos en el cuello, por lo que me llevaron a hacerme pruebas. La verdad que no me dijeron nada, pero me mandaron otro día para hacerme unas más específicas. Después de ese día, fui a clases, y al final de una de las clases, vino una profesora a decirme que esto no podía seguir así, y yo, como no, me puse a llorar. Ella me sacó de clase, y fuimos a hablar con otra profesora, la cual fue mi tutora un año anterior, y con la que yo mejor me llevo. Nos metimos en un aula vacía, y que me dio un ataque de ansiedad de nuevo. Les intente explicar que estaba mal sin más, que no podía, todo era superior a mi. Poco después me llevaron con la directora y la jefa de estudios, ellas llamaron a mis padres, los que aun estaban enfadados conmigo por haber repetido. Cuando llegue a casa, estaban ahí los dos sentados, esperando, y mi padre dijo '¿Nos hemos pasado verdad? Ha sido nuestra culpa...' Creo que esas palabras se me grabaron a fuego en el cerebro. Yo empece a repetirles que claro que no, que ellos no tenían nada de culpa.. Recuerdo que lo único que pensaba en ese momento es que no quería que se culpasen. Ese mismo día, tenía más pruebas en el hospital, y mi padre me dijo que no les dijera nada de los ataques de ansiedad aún.
Esa semana fue como el resto de días, solo que mis padres estaban mucho más cariñosos por así decirlo, y mis profesores, todos muy atentos, ya que se habían enterado por mi gran número de faltas a clase que me estaban haciendo un seguimiento médico.. Mi ex-tutora, la que sabía bien todo, me preguntaba todos los días, y mi tutora igual.. en verdad que me sorprendieron, me lleve una grata sorpresa con ellas. Todo cambió cuando llamaron del hospital: Ya tenían mis pruebas. Fui por la mañana, y fue lo típico de pensar que había perdido dos semanas haciéndome pruebas para decirme, como siempre, que no tenía nada. Estaba segura de que me dirían eso, pero admito que se me paso por la cabeza un: y si... Fuimos mi padre, mi madre y yo, lo que me resultaba extraño, ya que mi madre nunca venía conmigo al medico, era 'raro'. ¿Os habéis dado cuenta que en las películas cuando se da una mala noticia al personaje se queda todo como sordo? ¿Cómo si oyeras, pero no escucharas? Pues fue exactamente lo que me paso después de esas palabras de la médica:
-Lo siento, no tenemos buenas noticias.. Tienes un 90% de probabilidad de que tengas un Linfoma.. Un cáncer en el sistema linfático.
Todo empezó este verano, con unas maravillosas vacaciones. ¿Alguna vez habéis vivido un sueño? Pues a mi me tocó vivir ese 'sueño' estas vacaciones. Me fui con familia y amigos y estuve cerca de dos semanas viviendo lo que nunca había vivido, lo que sueñas despierto en tu rutina y piensas que ojalá llegara ese día.. Pues a mi me llegó, y en que momento.. Todos habréis oído hablar de la depresión post-vacacional imagino, y bueno, resumido, fue eso. Llegué de haber vivido mi sueño, y entré en mi barrio, con mi rutina, con mis problemas.. Me encontré repitiendo curso, con que mis padres no me hablaban, y yo deprimida por que no quería esa vida. Después de haber vivido mi gran sueño, no quería volver a 'eso' que tenía, fue demasiado poco para mi..
Sé que ahora se dice tengo depresión a la mínima que uno se siente mal, por que TODOS en esta vida hay veces que nos sentimos solos, incomprendidos o como si no perteneciéramos a ese lugar. El problema es cuando te afecta a la salud. Tenía malestar general, cansancio, falta de sueño, dolor de cabeza, y me empezaron a dar ataques de ansiedad. No tenía ganas de nada, ¿Para qué? Estuve en un concierto, por el que estuve esperando ir meses y meses y en vez de disfrutarlo, estaba ahí, llorando, sentada, y ni siquiera sabia el porqué. Uno de los días sentí unos bultos en el cuello, por lo que me llevaron a hacerme pruebas. La verdad que no me dijeron nada, pero me mandaron otro día para hacerme unas más específicas. Después de ese día, fui a clases, y al final de una de las clases, vino una profesora a decirme que esto no podía seguir así, y yo, como no, me puse a llorar. Ella me sacó de clase, y fuimos a hablar con otra profesora, la cual fue mi tutora un año anterior, y con la que yo mejor me llevo. Nos metimos en un aula vacía, y que me dio un ataque de ansiedad de nuevo. Les intente explicar que estaba mal sin más, que no podía, todo era superior a mi. Poco después me llevaron con la directora y la jefa de estudios, ellas llamaron a mis padres, los que aun estaban enfadados conmigo por haber repetido. Cuando llegue a casa, estaban ahí los dos sentados, esperando, y mi padre dijo '¿Nos hemos pasado verdad? Ha sido nuestra culpa...' Creo que esas palabras se me grabaron a fuego en el cerebro. Yo empece a repetirles que claro que no, que ellos no tenían nada de culpa.. Recuerdo que lo único que pensaba en ese momento es que no quería que se culpasen. Ese mismo día, tenía más pruebas en el hospital, y mi padre me dijo que no les dijera nada de los ataques de ansiedad aún.
Esa semana fue como el resto de días, solo que mis padres estaban mucho más cariñosos por así decirlo, y mis profesores, todos muy atentos, ya que se habían enterado por mi gran número de faltas a clase que me estaban haciendo un seguimiento médico.. Mi ex-tutora, la que sabía bien todo, me preguntaba todos los días, y mi tutora igual.. en verdad que me sorprendieron, me lleve una grata sorpresa con ellas. Todo cambió cuando llamaron del hospital: Ya tenían mis pruebas. Fui por la mañana, y fue lo típico de pensar que había perdido dos semanas haciéndome pruebas para decirme, como siempre, que no tenía nada. Estaba segura de que me dirían eso, pero admito que se me paso por la cabeza un: y si... Fuimos mi padre, mi madre y yo, lo que me resultaba extraño, ya que mi madre nunca venía conmigo al medico, era 'raro'. ¿Os habéis dado cuenta que en las películas cuando se da una mala noticia al personaje se queda todo como sordo? ¿Cómo si oyeras, pero no escucharas? Pues fue exactamente lo que me paso después de esas palabras de la médica:
-Lo siento, no tenemos buenas noticias.. Tienes un 90% de probabilidad de que tengas un Linfoma.. Un cáncer en el sistema linfático.
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