¡Buenas a todos! Hoy voy a escribir sobre un experiencia personal, una lección de vida que he vivido a mi temprana edad. La verdad, es que es algo muy especial para mí, y me gusta compartirlo, ya que creo que gracias a esta vivencia, puedo hacer reflexionar aunque sea un poco a la gente que me escuche, o en este caso que me lea. Va especialmente a esas personas que se les ocurre decir que nada vale la pena, que todo va mal, que no pueden más.. A toda esa gente: EL SIMPLE HECHO DE VIVIR ES UN REGALO. Es bastante largo, por lo que hoy escribiré una mitad, y ya lo acabaré otro día. Así que acabe como acabe este fragmento, recordad que aun queda otra mitad..!
Todo empezó este verano, con unas maravillosas vacaciones. ¿Alguna vez habéis vivido un sueño? Pues a mi me tocó vivir ese 'sueño' estas vacaciones. Me fui con familia y amigos y estuve cerca de dos semanas viviendo lo que nunca había vivido, lo que sueñas despierto en tu rutina y piensas que ojalá llegara ese día.. Pues a mi me llegó, y en que momento.. Todos habréis oído hablar de la depresión post-vacacional imagino, y bueno, resumido, fue eso. Llegué de haber vivido mi sueño, y entré en mi barrio, con mi rutina, con mis problemas.. Me encontré repitiendo curso, con que mis padres no me hablaban, y yo deprimida por que no quería esa vida. Después de haber vivido mi gran sueño, no quería volver a 'eso' que tenía, fue demasiado poco para mi..
Sé que ahora se dice tengo depresión a la mínima que uno se siente mal, por que TODOS en esta vida hay veces que nos sentimos solos, incomprendidos o como si no perteneciéramos a ese lugar. El problema es cuando te afecta a la salud. Tenía malestar general, cansancio, falta de sueño, dolor de cabeza, y me empezaron a dar ataques de ansiedad. No tenía ganas de nada, ¿Para qué? Estuve en un concierto, por el que estuve esperando ir meses y meses y en vez de disfrutarlo, estaba ahí, llorando, sentada, y ni siquiera sabia el porqué. Uno de los días sentí unos bultos en el cuello, por lo que me llevaron a hacerme pruebas. La verdad que no me dijeron nada, pero me mandaron otro día para hacerme unas más específicas. Después de ese día, fui a clases, y al final de una de las clases, vino una profesora a decirme que esto no podía seguir así, y yo, como no, me puse a llorar. Ella me sacó de clase, y fuimos a hablar con otra profesora, la cual fue mi tutora un año anterior, y con la que yo mejor me llevo. Nos metimos en un aula vacía, y que me dio un ataque de ansiedad de nuevo. Les intente explicar que estaba mal sin más, que no podía, todo era superior a mi. Poco después me llevaron con la directora y la jefa de estudios, ellas llamaron a mis padres, los que aun estaban enfadados conmigo por haber repetido. Cuando llegue a casa, estaban ahí los dos sentados, esperando, y mi padre dijo '¿Nos hemos pasado verdad? Ha sido nuestra culpa...' Creo que esas palabras se me grabaron a fuego en el cerebro. Yo empece a repetirles que claro que no, que ellos no tenían nada de culpa.. Recuerdo que lo único que pensaba en ese momento es que no quería que se culpasen. Ese mismo día, tenía más pruebas en el hospital, y mi padre me dijo que no les dijera nada de los ataques de ansiedad aún.
Esa semana fue como el resto de días, solo que mis padres estaban mucho más cariñosos por así decirlo, y mis profesores, todos muy atentos, ya que se habían enterado por mi gran número de faltas a clase que me estaban haciendo un seguimiento médico.. Mi ex-tutora, la que sabía bien todo, me preguntaba todos los días, y mi tutora igual.. en verdad que me sorprendieron, me lleve una grata sorpresa con ellas. Todo cambió cuando llamaron del hospital: Ya tenían mis pruebas. Fui por la mañana, y fue lo típico de pensar que había perdido dos semanas haciéndome pruebas para decirme, como siempre, que no tenía nada. Estaba segura de que me dirían eso, pero admito que se me paso por la cabeza un: y si... Fuimos mi padre, mi madre y yo, lo que me resultaba extraño, ya que mi madre nunca venía conmigo al medico, era 'raro'. ¿Os habéis dado cuenta que en las películas cuando se da una mala noticia al personaje se queda todo como sordo? ¿Cómo si oyeras, pero no escucharas? Pues fue exactamente lo que me paso después de esas palabras de la médica:
-Lo siento, no tenemos buenas noticias.. Tienes un 90% de probabilidad de que tengas un Linfoma.. Un cáncer en el sistema linfático.